Institucionales
Ceremonia por el 169° aniversario del fallecimiento del Almirante Guillermo Brown
martes, 3 de marzo de 2026
El acto central tuvo lugar esta mañana en el Edificio Libertad.

La ceremonia fue presidida por el Ministro de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti, acompañado por el Embajador de la República de Irlanda en Argentina, John Gerard McCoy; el Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Vicealmirante Marcelo Alejandro Dalle Nogare; y el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, Vicealmirante Juan Carlos Romay.

También estuvo presente el Jefe del Estado Mayor General del Ejército Argentino, General de División Oscar Santiago Zarich; el Subjefe de la Fuerza Aérea Argentina, Brigadier Marcelo José Monetto; funcionarios del Ministerio de Defensa, autoridades de la Institución, agregados de defensa y militares extranjeros, ex jefes de la Armada, Veteranos de la Guerra de Malvinas, familiares del Almirante Guillermo Brown, personal militar y civil e invitados especiales.

Tras entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino, el Jefe del Estado Mayor General de la Armada pronunció un discurso alusivo en el que evocó la figura del Almirante Guillermo Brown, repasó su trayectoria histórica y proyectó su legado hacia los desafíos estratégicos actuales.
En el inicio de su alocución, recordó que cada 3 de marzo la Armada Argentina rinde homenaje a su máximo héroe naval y destacó que se trata de un reconocimiento que alcanza a todos los argentinos. Evocó la decisiva victoria de 1814 en el Combate de Montevideo, que permitió consolidar el proceso emancipador, hecho que fue exaltado por el General José de San Martín como uno de los acontecimientos más trascendentes de la Revolución Americana hasta ese momento.
El Vicealmirante Romay repasó las campañas navales lideradas por Brown como la Guerra de la Independencia, la campaña corsaria al Pacífico y el conflicto contra el Imperio del Brasil, subrayando que su figura trasciende a la Armada y se inscribe entre los grandes próceres nacionales.
También hizo referencia a su origen en Foxford, Irlanda, su temprana orfandad y su formación marinera, hasta abrazar definitivamente la causa emancipadora rioplatense y convertirse en símbolo de las glorias navales argentinas.
Al referirse a su dimensión personal y moral, destacó que fue “modesto en su grandeza, fuerte en sus derrotas y compasivo en la victoria”, reconociendo siempre la valentía de sus oponentes, y señaló que ese legado de dignidad, honor y virtudes continúa siendo fuente de identidad y valores para la Institución.
En esa línea, sostuvo que comprender la influencia de las campañas navales en el período de construcción nacional permite comprender la importancia del mar y del poder naval para el desarrollo y la autonomía de la Nación.
Proyectando esa mirada hacia el presente, recordó que el Almirante Brown combatió por nuestra Patria en el escenario de aquel momento, centrado en el Río de la Plata y los ríos interiores: “En este siglo XXI, el escenario estratégico para la Nación Argentina es el Atlántico Sur en virtud de los vastos espacios marítimos de nuestro mar territorial, Zona Económica Exclusiva, mar adyacente y la extensa plataforma continental, todos ellos ricos en recursos naturales”.
En ese marco, señaló que la Armada tiene la misión de proteger esos espacios marítimos y fluviales de jurisdicción e interés nacional y consideró necesario recuperar capacidades postergadas mediante la incorporación de submarinos y modernas fragatas que permitan optimizar la misión y ejercer una disuasión efectiva y acorde a la grandeza de la Nación Argentina.
Finalmente la máxima autoridad naval convocó al personal de la Fuerza: “Demos lo mejor de nosotros cada día, renovando nuestro compromiso, nuestra dedicación, nuestro esfuerzo y nuestra preparación para la grandeza de nuestra Armada y de nuestro país”, concluyendo con la tradicional arenga del padre de la Armada: “Confianza, disciplina y tres voces de Viva la Patria”.

A continuación, el Obispo Castrense de Argentina, Monseñor Santiago Olivera, realizó una invocación religiosa. Seguidamente, el Ministro de Defensa y el Jefe de la Armada colocaron ofrendas florales, acompañados por un toque de silencio.

Relevo de la Guardia Histórica y honores
En el marco de la ceremonia, se vivió un momento cargado de simbolismo con el relevo de la Guardia Histórica a los pies del monumento que recuerda al gran héroe de la historia naval.
Respetando las voces de mando y los toques representativos, se procedió al relevo del personal, que asumió sus posiciones con responsabilidad y firmeza, velando por la seguridad y el honor de la Institución.
A continuación, integrantes de la guardia efectuaron disparos en honor al Padre de la Armada, seguidos por cuatro cañonazos de salva. Finalmente, y como es tradición, la Banda de Música del Estado Mayor General de la Armada interpretó la Marcha de San Patricio y la Marcha de la Armada.



