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Viaje de Instrucción
La fragata “Libertad” permaneció dos días en Surinam y parte rumbo a Guyana
4-7-2012 | Según cálculos, dentro de dos días arribará a Georgetown.
 
Surinam – Luego de dos días frente a las costas de Paramaribo, capital de Surinam, el buque escuela de la Armada Argentina parte hacia su próximo destino, Georgetown en Guyana.

En los días previos al arribo, dos ceremonias a las que asistieron la tripulación y los guardiamarinas en comisión se celebraron en la cubierta de la “Libertad”.

El 20 de junio se llevó a cabo el acto para conmemorar el 192º aniversario del fallecimiento del general Manuel Belgrano, recordando al abogado, político, economista y militar de las Provincias Unidas del Río de la Plata y creador de nuestra bandera.

Luego del izado del pabellón, el guardiamarina Federico Matías Buzzerio pronunció palabras alusivas en las que destacó los aspectos profesionales y personales del prócer.

Respecto de uno de sus máximos hitos, la creación de la bandera, expresó: “sus colores, como dice la canción Aurora, ‘Azul un ala del color del cielo, azul un ala del color del mar’, representan nuestro principal símbolo como Nación independiente, que ha acompañado desde ese entonces a todas las acciones heroicas que defendieron nuestro suelo patrio”.

A continuación se dieron tres voces de “Hurra” en honor al prócer que falleció el 20 de junio de 1820 y para finalizar la Banda de Música ejecutó la Marcha a la Bandera.

Durante el cruce del Ecuador

Siguiendo una antigua tradición marinera, los marinos que por primera vez cruzan la línea del Ecuador –denominados neófitos–, asisten una ceremonia para agasajar a Neptuno, rey de los mares. En esta oportunidad, la cubierta de la fragata se vistió de fiesta el domingo 24 de junio a la mañana.

Es así que, voluntariamente, los neófitos recibieron una prenda para disfrazarse –muchos arman sus propios atuendos– para agasajar al rey de los mares y su corte. La imaginación y la predisposición al trabajo extra se ponen a prueba con una sonrisa, entre las tareas diarias que deben seguir desarrollándose a bordo.

Las palabras: “yo Neptuno, rey de los mares, dueño y señor de sus habitantes y sus riquezas, por este acto tomo posesión de esta nave…” marcaron el inicio de la fiesta.
Antes del desfile de disfraces y el bautismo con sobrenombres extraídos de la fauna del mar, el invitado de honor ordenó a los neófitos: “cultivareis el espíritu de sacrificio y la camaradería marinera que os ayudará a sobrellevar la ruda vida del mar.”

“Promoveréis el amor por el mar, el respeto por los habitantes de sus profundidades y por los barcos que la surcan, porque solamente con esta regla de solidaridad podré conservar la armonía y el equilibrio de mi reino”, pronunció Neptuno.

“Con el tiempo el aliento de Eolo y la sal de mis aguas os curtirán el rostro y cuando en la taberna de algún puerto tratéis con hermanos marinos, os distinguirán por vuestra nobleza y honor, y nadie tendrá duda alguna de cuál es nuestra estirpe”, dijo.

El rey de los mares concluyó sus palabras diciendo: “a partir de vuestro bautismo pasareis a ser súbditos de mi reino y de aquí en más, recorréis eternamente todos los mares del mundo, gozando de mi favor y protección”.