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Pioneras en la Armada
“Torreras” de la Escuela de Suboficiales
10-3-2011 | Yesica Flores (Jujuy), Verónica Fajina (Tucumán) y Melisa Bernardello (Punta Alta) figuran entre las únicas siete mujeres de la Armada con la especialidad Servicios Hidrográficos, orientación Balizamiento.
 
Las jóvenes
Las jóvenes "torreras" con su "mentor".
PUERTO BELGRANO- El “torrero” es aquel que tiene a su cuidado los faros. Los “torreros” -como se los llamaba antiguamente- van rotando por la costa y de acuerdo a las necesidades de servicio es el tiempo que permanecen en cada lugar. Y aunque no todos viven en los faros, es tradicional que el encargado viva allí con su familia. En la Armada Argentina sólo hay 7 mujeres con esta orientación.

“Nuestra especialidad nos da la oportunidad de conocer lo básico de muchas otras especialidades que se aprenden en la Armada: Comunicaciones, Primeros Auxilios, Electricidad, Conducción, Meteorología. Y todo eso debemos saberlo porque en los faros estamos alejados de todo. Por lo tanto, hay que saber cocinar, arreglar algún foquito roto, conducir, tener conocimientos sobre primeros auxilios para ayudar a nuestro compañero (en caso de algún accidente), por ejemplo”, explica Yesica Flores, aspirante de primer año en la Escuela de Suboficiales de la Armada (ESSA), oriunda de Jujuy.

Enseguida agrega: “Pero no ejercemos nuestra profesión solamente en los faros y en las estaciones de balizamiento; estamos capacitados para ejercerla en cualquier lugar donde la Armada nos quiera mandar. Y para eso nos instruyeron durante todo un año”.

La elección

Melisa Bernardello tiene 24 años y es de Punta Alta. Dice que eligió esta especialidad por su papá, que es infante. ¡Nada que ver!, exclama. “Me acuerdo que cuando le conté que había ingresado a la ESSA me preguntó qué especialidad iba a elegir y le contesté que Furriel o quizás Comunicante… Entonces él me recomendó elegir Balizamiento”.

“Pero yo no sabía nada de la especialidad, era todo nuevo. O sea que la elegí por él y por la charla informativa que nos dio el suboficial Leiva (me gustó, me llamó la atención).
El instructor

Su rol fue fundamental. Como no podía ser de otra manera, el suboficial primero Néstor Claudio Leiva está destinado en la ESSA y su especialidad es Servicios Hidrográficos Balizamiento.

Su primer destino fue la Península de Valdéz. Tras egresar de la Escuela de Mecánica de la Armada, fue enviado al faro Punta Delgada, a 180 kilómetros de Puerto Madryn. “Una linda experiencia y un buen destino como para hacerme como torrero”, afirma.

Respecto a la incorporación de mujeres, opina que todavía tiene un gran desafío porque toda su carrera –sus 26 años de servicio- trabajó con hombres. “Hace dos años que hay mujeres con esta especialidad (7 en total). Hasta ahora la experiencia fue genial; la primera promoción de mujeres me causó un orgullo enorme: las dos cabos ahora están en Ushuaia. Y también con la segunda promoción de 5 mujeres”.

“Yo siempre les digo que me hubiese gustado tener una mujer torrero enseñando conmigo para que les explique mejor, para que tengan la didáctica femenina de ejemplo.ga Nuestros faros son inhóspitos y las mujeres son más detallistas. Y en esta profesión también se necesita el detalle; creo que la sociedad misma los necesita –en todos los rubros hay una mujer-. Y en nuestra especialidad también hace falta”, sostiene con el orgullo del deber cumplido el suboficial a cargo de Yesica, Melisa y Verónica.

En mi caso yo no quería saber nada con la especialidad; la elegí porque era de un año. Entre mis opciones recuerdo que puse Cocinera, Camarera, Balizamiento y Furriel (en ese orden)… ¡y justo me tocó Balizamiento!. Cuando comenzaron las clases entré al aula –fui la última en incorporarme- y como no me gustaba estaba con una cara terrible. Entonces el suboficial Leiva se acercaba y nos hablaba de lo lindo e interesante de esta orientación; de todo lo que íbamos a aprender y lo que nos podía ofrecer”.

En ese momento, Verónica Fajina también se suma a la entrevista. A diferencia de sus dos compañeras, expresa que la orientación Balizamiento la eligió en tercer lugar porque le gustaba. “Y me tocó”. Sin embargo, coincide con sus compañeras: “El suboficial Leiva vende bien la especialidad e hizo que nos interesara”, acota la joven de 23 años que llegó desde Tucumán.

“¡Sí!, además, me llamó la atención saber que éramos la segunda promoción en la que se incorporaban mujeres. O sea, el doble de trabajo (porque por ‘algo’ no había mujeres en esta especialidad). Y ahora creo que si me hubiese tocado ser Cocinera no sería tan feliz como siendo Balizamiento”, reflexiona Yesica.

Porque, según ella, abarca todas las cosas que quería ser. Cuenta también que cuando era una niña pretendía “saber hacer de todo”, como su papá. Y Balizamiento le dio esa oportunidad.

La mujer en la Armada


Yesica, con tan sólo 20 años y toda una carrera por delante, no tarda en asegurar que la Armada valora a la mujer dentro de la institución y le da lugar que se merece. “Más que otras Fuerzas”, opina. “Porque antes de ingresar a la Escuela de Suboficiales de la Armada averigüé para entrar en el Ejército, donde de las 10 Armas que tenían, sólo 2 eran para la mujer”.

“Por eso me convenció más la Armada: por no hacer distinción de sexo. Acá tenemos opciones para elegir; no se nos condiciona por ser mujeres. Hacemos el mismo trabajo que el hombre y rendimos lo mismo que ellos”.

Respecto al futuro, creen que podrán complementar la profesión con formar una familia –un tema que, en este momento, ven lejano-. “En mi caso particular, quiero seguir estudiando; pero el día de mañana pretendo formar una familia. Es algo que si uno quiere, puede llevar a la par”. Por ahora, ansían recibirse y conocer cuál será su primer destino.

-¿Cuál es el toque de distinción que le puede dar una mujer a esta especialidad y no un hombre?


“¡Detalles!... Las mujeres somos más detallistas. Una vez un cabo primero –que ahora es cabo principal- nos reconoció que hacía falta mujeres en la Estación Taller de Balizamiento de Puerto Belgrano porque las mujeres somos detallistas y vemos la prolijidad hasta en el pintado de una boya. Eso tenemos: somos prolijas y detallistas; buscamos que todo quede perfecto”, responde Yesica sin dudarlo –con la expresividad que la caracteriza-.

-¡Se imaginan solas en el faro “del fin del mundo”?

(Todas): ¡Sí!

“Aunque esté muy alejado; ese faro tiene muchas necesidades. Y estar ahí solas es un reto para nosotras porque nos permitiría saber si realmente servimos para esta especialidad. Sabríamos si somos “torreros” de corazón y si recibimos una buena instrucción. Porque si podemos con esto, ya está… podemos con todo”, sintetizan entre todas.

Melisa, la aspirante puntaltense, detalla que la Orientación Balizamiento tiene muy lindos destinos. “Por ejemplo, toda la costa tiene faros. También hay Estaciones en Buenos Aires, Río Gallegos, Puerto Belgrano. En el taller realizamos el mantenimiento de las boyas (rasqueteado, pintado) y en los faros debemos encargarnos del mantenimiento de los mismos. En mi caso, conozco el faro Recalada, de Monte Hermoso, donde el año pasado fuimos con nuestro instructor, el suboficial Leiva”.

Verónica recuerda que fue una experiencia hermosa, el contacto más cercano que tuvieron con la profesión. Permanecieron allí 10 días en comisión. “Fueron los 10 días más inolvidables de nuestras vidas. Hacíamos de todo; era la típica vida de faro: guardia de rancho; guardia de faro, entablábamos comunicación telefónica con otros faros; nos turnábamos para cocinar… y el que no sabía, aprendía”.

“A mí como me encanta Balizamiento. Por eso les diría a otras mujeres que se animen a elegirla. Igual, todas las opciones que nos brinda la Armada son buenas. Como mujeres, también podemos optar por cualquier especialidad que nos guste. Mi consejo es que elijan aquello con lo que más se sientan identificadas para que el día de mañana puedan ejercer la profesión no sólo porque lo estudiaron, sino porque lo sienten. Y que lo hagan con ganas, que es lo más importante. Quiero llegar a nuestra mayor jerarquía, que es suboficial mayor, siendo Balizamiento. No se si siendo la ‘primera’ de esa especialidad, pero me conformo con llegar”, concluye Yesica.
 
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Melisa Bernardello.
Melisa Bernardello.
Verónica Fajina
Verónica Fajina
Yésica Flores.
Yésica Flores.