30-8-2010 | Un marino con 25 años de experiencia y una joven mujer que recién se hace a la mar vivieron una jornada de tiro a bordo del destructor ARA “Sarandí”, como parte del adiestramiento naval en el ejercicio internacional Unitas 51. Maestro y discípula contaron su vida dedicada al mar.
La cabo Guillermina José y el jefe Sistema Armas, suboficial primero Julio Alejandro Medero Luna, a bordo del destructor ARA “Sarandí”, en Puerto Belgrano.
PUERTO BELGRANO - El suboficial primero mecánico en sistemas Julio Alejandro Medero Luna es marino desde hace 25 años. Oriundo de San Luis y hoy es encargado de Sistema de Armas del destructor ARA “Sarandí”.
La cabo segundo Guillermina José es de Tucumán, egresó de la Armada hace 3 años y comparte con Medero Luna y otros, el orgullo de ser artillero a bordo de una de las embarcaciones que en mayo pasado participó del ejercicio multinacional Unitas 51.
El operativo internacional se desarrolló en el Mar Argentino, entre el 18 y el 24 de mayo y contó con la participación de las Armadas de Argentina, Brasil, Estados Unidos y México y observadores de Alemania, Canadá, Colombia, Paraguay, Sudáfrica y Uruguay.
La experiencia en la especialidad como el artillero más antiguo a bordo del destructor, colocó a Julio Medero Luna al mando de 20 marinos agrupados en Sistema de Armas.
Aunque es nuevo entre la tripulación del “Sarandí”, sus anteriores destinos navales (las corbetas Meko 140 ARA “Rosales” y ARA “Espora”; el destructor ARA “Brown”, la Escuela de Armas y el Taller de Misiles) han sido claves para transmitir el aprendizaje necesario a los jóvenes marinos, como la cabo Guillermina José (ver video párrafos abajo).
Para ella, el desafío es permanente porque recién empieza. Es de la especialidad mecánica en sistemas y durante el ejercicio internacional cumplió rol en la operación de sistemas.
Marinos unidos por el mar
Los ejercicios navales planificados para el Unitas tuvieron por finalidad consolidar un lenguaje común en procedimientos y acciones combinadas e incrementar los lazos de camaradería entre los participantes.
En cuanto a los ejercicios de tiro, más de 1.500 marinos realizaron tiros antiaéreos, antisuperficie y antisubmarinos. “Antes de zarpar al Unitas, se realizó un pre-Unitas entre los puertos de Puerto Belgrano y Mar del Plata; allí practicamos tiro contra objetivos terrestres y simulamos situaciones de lanzamiento del misil Aspide”, introdujo el marino veterano.
“En el Unitas hicimos, además, tiro contra blanco remolcado con cañón 127”, destacó. “La tarea del marino artillero empieza en el puerto, con las tareas de mantenimiento, reparación e instrucción porque la seguridad en navegación, es fundamental”, contó el marino de San Luis.
“El artillero debe estudiar, practicar mucho y tener la convicción de que todo saldrá bien en altamar”, dijo. “El desempeño operativo fue muy bueno al alcanzar los objetivos propuestos. Se realizó lanzamiento de señuelos y bengalas con éxito”, dijo.
“Para mí, una nueva experiencia fue tener en la operación de sistemas a una cabo femenina”, expresó Medero Luna al referirse al cabo segundo Guillermina José.
“En el cargo administro las tareas y la responsabilidad del personal y los materiales, pero somos un equipo, y mi cooperación es como el suboficial más antiguo. También aprendo cómo se trabaja en el destructor. Agradezco administrar un cargo donde el grupo humano es bárbaro”, concluyó el suboficial.
"La primera vez que vi izar el pabellón me acordé de mi abuelo y se me puso la piel de gallina", contó la cabo segundo Guillermina José. Es tucumana y desde chica quiso estar en la Armada. Por su especialidad, opera y mantiene el armamento de los buques de la Flota de Mar.
La cabo segundo Guillermina José nació hace 22 años en Monteros, Tucumán. Desde chica le entusiasmaron los desfiles cívico-militares en su provincia natal.
“Yo quiero estar ahí", le decía a su mamá, pero el anhelo pasaba como algo "de nena".
Ya de grande, no sólo le gustaba el uniforme; su atracción por la mecánica desde la secundaria técnica la motivó a ingresar a la Escuela de Suboficiales de la Armada (ESSA) en 2007.
“Luego pedí la especialidad Armas y ser de la orientación Control Tiro. Me gusta el armamento de las embarcaciones de la Flota de Mar; inclinación atípica para una mujer, pero somos varias”, aseguró.
Es una de las primeras mujeres que embarcó en el destructor ARA “Sarandí”, desde su egreso hace 3 años porque desde ese año las mujeres forman parte de la dotación permanente de los buques.
“Es muy satisfactorio estar a bordo de un destructor y tener la oportunidad de participar en el Unitas”, dijo. “Durante la jornada de tiro en el mar aprendí mucho. Este año a bordo estoy en sensores de armas y participar en las pruebas y secuencia de lanzamiento del Aspide fue emocionante”, comentó.
“El trabajo es en conjunto, donde prima el compañerismo seas varón o mujer; por ello, agradezco la predisposición y la voluntad para enseñarme y adquirir la experiencia necesaria para superarme cada día”, dijo.
“Creo que en la Armada Argentina hay algo de película y eso me gusta; cuando llego a Tucumán, todos mis amigos me preguntan entusiasmados qué hice de nuevo”, concluyó con orgullo de ser marina.