Formación naval
Vivió una navegación “histórica” con cadetes argentinos y uruguayos
10-3-2010 | Ricardo Quiroga pasó a cuarto año de la Escuela Naval Militar. Es de Punta Alta y durante un crucero de instrucción en el velero “Fortuna II”, realizó un tramo de la travesía a bordo del buque uruguayo “Bonanza”. “Fue inolvidable”, dijo.
Ricardo Quiroga, cadete de cuarto año, al timón del "Bonanza".
PUERTO BELGRANO - “Hubo un intercambio de cadetes: dos argentinos pasaron al ‘Bonanza’ y dos uruguayos embarcaron en el ‘Fortuna II’. Estuvo muy bueno, tanto en aprendizaje como en experiencia de vida“, contó el puntaltense Ricardo Quiroga, cadete de cuarto año de la Escuela Naval Militar (ESNM).
El velero escuela “Fortuna II” culminó su travesía por el Atlántico sur, tras realizar una navegación conjunta con su par de la Armada uruguaya, el “Bonanza”.
“Desde lo profesional me permitió aprender mucho sobre vela y marinería; pero además, crear lazos con gente que no conocíamos, de Mar del Plata, Montevideo y Puerto Madryn. Se crearon lazos muy fuertes con los cadetes uruguayos, con quienes navegamos desde Mar del Plata hasta Puerto Madryn”, detalló.
Para dar comienzo a su segundo viaje de instrucción, el “Fortuna II” zarpó el 5 de febrero de Río Santiago con ocho cadetes de segundo, tercero y cuarto año de la ESNM a bordo. En total, 20 rotaron por el barco durante la navegación, que duró un mes. Y Ricardo fue uno de ellos.
“Yo pasé al velero uruguayo y me recibieron muy bien. Además fue muy productivo adquirir su experiencia y estar en contacto con su cultura. Son veleros iguales, pero a la vez distintos”, contó.
Este crucero fue importante por la instrucción de los cadetes, pero también por la proyección de relaciones entre las Armadas de Argentina y Uruguay. Para Ricardo, “fue inolvidable y volvería a vivirlo para seguir creando lazos con gente de otras Armadas o de nuestro país”.
Además de los ocho cadetes, viajaron a bordo cuatro tripulantes más: dos suboficiales, el profesor de Vela (docente encargado de la enseñanza) y el comandante.
El itinerario de ida consistió en tocar los puertos de Montevideo, Mar del Plata, Puerto Madryn, y a la vuelta Mar del Plata, Montevideo y Buenos Aires.
Meteorológicamente estuvo difícil porque los sorprendió un temporal frente a Villa Gesell, en la pierna Montevideo-Mar del Plata, mientras se dirigían hacia Madryn.
“Fue muy duro. Tuvimos 65 nudos de viento. Y a la vuelta, cuando íbamos hasta Mar del Plata, sufrimos otro temporal con 40 nudos y olas muy grandes. El velero es de 16 metros y nos arrastró bastante”. Sin embargo, Ricardo no se arrepiente: dice que lo volvería a hacer y, si surgiera otra navegación, sería “el primer voluntario para ir”.
Pese al temporal, el miércoles 24 por la noche el “Fortuna II” llegó a Mar del Plata y pudo participar del “Encuentro y Regata de Grandes Veleros 2010”, que tuvo desarrollo en esa ciudad del 22 al 26 de febrero.
Finalmente llegó al puerto de Buenos Aires el 4 de marzo y puso fin a su travesía, calificada como “histórica” por las autoridades uruguayas. Esta navegación tiene gran trascendencia para ellos, porque es la primera vez que su velero navega las aguas del Atlántico sur.
Desde 2008, el yate ARA “Fortuna II” está al mando del capitán de fragata Gustavo Lioi Pombo.
Marino por vocación
Ricardo vive actualmente en el barrio Gottling de Punta Alta, lindante con la Base Naval Puerto Belgrano. Dice que eligió la Escuela Naval por ser de este lugar y estar muy anclado en el ámbito castrense.
“Conozco mucha gente del ambiente y mi padre es militar retirado. Desde chiquito tenía decidido ingresar a la Armada”, reconoció el cadete.