Mar del Plata – Velas Sudamérica 2010
El mar que hermana
1-3-2010 | Esta nota inaugura una serie de entrevistas a los comandantes de los Grandes Veleros de la regata del Bicentenario. Hoy hablan los de las fragatas “Libertad” (Argentina) y “Esmeralda” (Chile).
El capitán Blanco y el capitán Mardones Costa.
El capitán Blanco y el capitán Mardones Costa.
 
MAR DEL PLATA – El Encuentro y Regata Internacional de Grandes Veleros “Velas Sudamérica 2010” brinda una oportunidad única de estrechar lazos entre marinos de las Armadas participantes. Y ese es, en definitiva, el principal objetivo de este acontecimiento único en la historia sudamericana.

Los comandantes de la fragata ARA “Libertad”, capitán de navío Alfredo Blanco, y del buque escuela BE “Esmeralda”, capitán de navío Ignacio Mardones Costa, en entrevista exclusiva con Gaceta Marinera, compartieron sus apreciaciones respecto de “Velas Sudamérica 2010”.

“Somos ahora los responsables de disfrutar de la etapa más linda de este proyecto complejo y muy grande que nació hace más de seis años entre las Armadas de Argentina y Chile, con el apoyo y la declaración de interés de las respectivas autoridades nacionales”, manifestó el capitán Blanco.

Reconoció asimismo el esfuerzo de muchas instituciones para llevar a cabo la programación muy compleja del encuentro náutico y dijo: “Lo vivimos con una alegría y una satisfacción muy grandes”.

Por su parte, el capitán Mardones Costa hizo hincapié en que, más allá del Encuentro de Grandes Veleros, no hay que perder de vista que la mayoría de ellos son buques escuela.

“Es muy difícil explicar cómo es la vida en el mar. Hay experiencias que no se logran en una sala de clases; por eso esta navegación les permite a los guardiamarinas palpar la razón por la cual ingresaron a la Marina, cómo es la vida de los marinos”, expresó el comandante de la “Esmeralda”.

“Es algo realmente espectacular; lo digo con esa definición que creo que calza muy bien”, sostuvo con entusiasmo.

La educación naval

Es el viaje número 55 del buque escuela de la Marina de Chile, que lleva a bordo 120 guardiamarinas, colmando su capacidad máxima. Catorce guardiamarinas más se encuentran en la fragata “Libertad”, que realiza su 41º viaje de instrucción.

“Que cinco países estén celebrando sus bicentenarios nos permite, volviendo a nuestra función de buques escuela, conocer más de los otros países participantes. Nos hemos enfrascado en conocer a nuestros héroes pero poco tiempo le hemos dedicado a conocer quiénes trabajaron en la libertad de nuestros países”, dijo el capitán del buque escuela chileno.

Y cuenta que en el velero que comanda escucha a diario a los guardiamarinas hablando de Simón Bolívar, de San Martín, de O’Higgins, rememorando cuáles fueron sus ideales de libertad.

El capitán Blanco completó: “No solamente estamos haciendo este abrazo sudamericano, gozando de esta circunnavegación, sino que no podemos desenfocarnos de la misión característica y representativa de nuestros buques escuela: la formación de nuestros futuros oficiales y suboficiales. Esa es la misión prioritaria, con el valor agregado de poder hacerlo en el entorno de Velas 2010”.

Intercambios a bordo

Los veleros se abren a los visitantes en cada puerto del itinerario de este encuentro internacional. “Ocurre algo muy interesante –dijo el comandante de la “Esmeralda”– porque la gente se interesa en saber de dónde son los guardiamarinas, cómo es el clima dónde viven, cómo es Chile, comparan costumbres. Hay un intercambio muy rico entre países.”

--Gaceta Marinera: ¿Cómo son las relaciones que se establecen entre los participantes?
--Capitán Blanco: el intercambio es sana comparación. Los tripulantes se preguntan entre ellos qué se hace o no en las otras Armadas. Se preguntan por qué no se mejora algo, qué se puede cambiar y llevan de vuelta a sus buques las ideas para hacerlo. Es enriquecedor de ambos lados, un camino de ida y vuelta.

--GM: ¿Y entre los comandantes?
--Capitán Mardones Costa: se produce algo muy curioso, desde hace dos semanas que navegamos juntos y compartimos cosas, y con muchos comandantes parece que fuéramos amigos de toda la vida. Se produce una sinergia muy importante, todos trabajamos hacia un fin común. Si me hubieran hecho elegir, elegiría a todos los que estamos acá. Ya hablamos de mantener esta relación a futuro, esta especie de “cofradía” de comandantes del Bicentenario. Ha sido muy fácil conversar con ellos.

El resultado es muy importante por los lazos que quedan, a las Armadas les resultan sumamente positivos este tipo de intercambios operativos y en todos los niveles jerárquicos, coinciden ambos comandantes.

Dos competencias a vela

Durante dos tramos de este encuentro se navega exclusivamente a vela, participando de dos regatas: entre Río de Janeiro y Mar del Plata; y entre Talcahuano y Valparaíso. Es una manera de homenajear a los navegantes de hace doscientos años. Esto plantea desafíos que las tripulaciones deben superar con los recursos que les brinda su formación profesional.

“El desafío de educar, formar, terminar la carrera de nuestros futuros hombres y mujeres de mar se suma a conectarlos con lo romántico, como navegaban nuestros padres fundadores. Es una síntesis muy linda entre lo tradicional y lo moderno”, expresó el comandante argentino.

Es imposible reemplazar este tipo de veleros con tecnología moderna. Nada puede reemplazar la navegación sólo a vela, los esfuerzos prolongados, los embates del mar, los cambios de la meteorología… De todas formas, estos veleros siglo XXI combinan lo clásico y lo moderno.

Este tipo de buques está equipado con tecnología de punta que ayuda al estudiante a contactarse con las reglamentaciones vigentes. Los Grandes Veleros combinan la navegación costera y la astronómica, con el uso del GPS.

Lo que queda por delante sólo está limitado por lo que la imaginación pueda brindar. Los traslados de mar serán largos, los buques navegando en conserva (muy cerca uno de otro), viéndose, pasando al habla, posibilitarán hacer muchas actividades como intercambios de grumetes, de gente de mar, intercambios culturales, conferencias que, aunque parezca increíble, pueden hacerse en el mar.

--GM: Hablamos de los padres fundadores de las naciones, hablamos de historia y navegación tradicional, ¿ustedes notan que “Velas Sudamérica 2010” es un evento que pasará a la historia?
–Capitán Mardones Costa: todavía no nos hemos dado cuenta. Uno lo hace con orgullo, con humildad, lo único que perseguimos realmente es que la gente que está en nuestros buques tenga formación marinera y tengan el sello de la amistad. Si al término del crucero –a mediados de agosto-- logramos que cada guardiamarina tenga nuevos amigos y haya sumado nuevos conocimientos a sus vivencias personales, el objetivo se cumplió ampliamente.

--Capitán Blanco: este es un encuentro para llevar un mensaje muy fuerte de amistad entre las naciones participantes donde los verdaderos protagonistas de esta iniciativa son los tripulantes de los buques entre los que vemos diversidad con armonía. En la fragata tenemos catorce provincias representadas, con sus tonadas, tenemos diversos artes y oficios, y profesiones. Pero la diversidad no sirve si no le ponemos una armonía y cuando las palabras sobran ante una emergencia o necesidad, debemos transformarnos en uno solo.
 
Fragata ARA
Fragata ARA "Libertad".
Fragata BE
Fragata BE "Esmeralda".